Editorial Boletín I
Editorial
BOLETÍN SER-IAC. Volumen 1, Número 1, Febrero 2025
Editorial
Estimados socios,
SER-IAC celebra su tercer aniversario, en una fecha enmarcada en la década de la Restauración declarada por Naciones Unidas y entre importantes celebraciones mundiales con sede en nuestro ámbito geográfico. Recién concluida la COP16 de 2024 sobre biodiversidad en Cali (Colombia), se aproxima la COP 30 de 2025 sobre Cambio Climático en Belem do Pará (Brasil). América Latina, que alberga a seis de los 10 países más megadiversos del planeta, saca pecho ambientalista.
Se celebran cumbres y se redactan planes de acción (Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe. 2021) en este territorio que, siendo clave para la seguridad alimentaria y el equilibrio climático globales, ostenta el triste récord de ser la región que ha sufrido la mayor pérdida de biodiversidad del planeta en los últimos 50 años (WWF,2024). Y no solo se pierde diversidad, al menos 379 millones de hectáreas de América Latina están degradadas y más del 40% de sus suelos sufren erosión. En las zonas áridas las sequías amenazan la conservación de los ecosistemas naturales y también la seguridad alimentaria de las comunidades. 2024 ha sido trágico para los ecosistemas terrestres latinoamericanos: entre enero y septiembre, Argentina reportó al menos 91.540 hectáreas quemadas, Bolivia 4 millones y Ecuador más de 34.800. En Brasil, los incendios arrasaron más de 11 millones de hectáreas, con más de la mitad de las tierras indígenas del Mato Grosso afectadas (Hernández-Blanco et al. 2020). En Colombia, solo en septiembre, se perdieron 19.439 hectáreas de bosque nativo. De esta manera, se degradan los ecosistemas y se pierden los ingentes beneficios proporcionados por sus servicios ambientales. En 2020, estos se estimaron en 15,3 trillones de US$ anuales para América Latina y el Caribe (Hernández-Blanco et al. 2020) y, dependiendo de que su evolución se deje a las fuerzas de mercado o que se tomen las medidas necesarias, para 2050 estos servicios podrían reducirse en un 47% o crecer un 25%, respectivamente.
Frente al avance de la destrucción, las más ambiciosas iniciativas de restauración se quedan cortas. La iniciativa 20×20 declaró en 2014 su intención de regenerar más de 250 millones de hectáreas en América Latina antes de 2030. Por mencionar algunas de las iniciativas más populares, The Nature Conservancy pretende mejorar 10 millones de hectáreas de pastizales argentinos y chilenos (Neuquén y Magallanes) antes de 2030 por pastoreo regenerativo, y el Pacto por la Restauración de la Mata Atlántica y la Red Trinacional para la Restauración del Bosque Atlántico plantean restaurar 15 millones de hectáreas de bosques para 2050.
Preocupa que, contrastando con la visibilidad que estas iniciativas conceden a sus declaraciones de intenciones, haya tan escasa información fiable sobre sus progresos y sobre los beneficios socioambientales logrados, que deberían de resultar de su monitoreo. En 2019, varias instituciones latinoamericanas, de USA, y europeas coordinadas por CGIAR y la Universidad de Wageningen, inventariaron los proyectos de restauración en marcha en América Latina (Coppus, R. et al., Verchot, L. 2019). El informe, a su vez basado en bancos de datos de financiadores internacionales y en inventarios nacionales de Colombia, Perú y México, reportó 97 proyectos iniciados mayormente después del 2008. La irregular distribución geográfica de los proyectos alerta sobre las carencias de información en algunos países. La predominancia de proyectos financiados por donantes internacionales y gobiernos nacionales sugiere que las iniciativas locales de menor extensión están deficientemente reportadas. Por añadidura, del informe se deducen tres puntos importantes a la hora de guiar el trabajo en redes: solo los planes de restauración a gran escala, fuertemente financiados por donantes internacionales, incluyen planes de monitoreo consistentes, con líneas de base definidas y listas de indicadores que, desafortunadamente, suelen ser pobres; estos grandes proyectos no están coordinados con los proyectos nacionales y, ni los unos ni los otros lo están con los proyectos a escala local; muchos proyectos de restauración son promovidos de arriba abajo, de espaldas a las comunidades de los territorios presuntamente beneficiarios. La despreocupación por el monitoreo, la falta de coordinación entre los líderes de las iniciativas y la codicia que lleva a considerar la información referente a los proyectos como propia y no como patrimonio colectivo están poniendo freno a la eficiencia a largo plazo de las inversiones en restauración en el subcontinente.
Por añadidura, los vectores de degradación de los ecosistemas latinoamericanos no siempre son endógenos, y resultan de acuerdos comerciales y de la huella de políticas ambientales gestadas lejos de la región. Una cuarta parte de la alimentación europea se cultiva en otros continentes (Galli et al. 2023) y alcanzar los objetivos ambientales del “Reto Verde” europeo supondría incrementar el uso de tierra agrícola exterior en casi 24 millones de hectáreas, de los cuales entre 1 y 2 millones corresponderían a Brasil y casi 1 millón por país del resto de América Latina (Zhong et al. 2024). El intento de reducir el impacto europeo sobre la deforestación en América Latina prohibiendo la importación de productos agrícolas y madereros producidos en tierras deforestadas de la zona está causando reacciones adversas en algunos estados, que ven peligrar sus ingresos por exportación de productos de soja, aceite de palma y maderas, entre otros (Euronews. 2023, 31 de agosto). En consecuencia, revertir la degradación obliga a pensar, actuar y negociar a escala global, aunque las soluciones acaben de diseñarse y ejecutarse, en última instancia, a escala local.
Ante la urgencia por rentabilizar los esfuerzos de conservación y de restauración, es preciso reforzar redes nacionales e internacionales orientadas a producir e intercambiar conocimiento, a crear bancos de datos, y a coordinar las acciones de preservación y restauración de los ecosistemas. Estas redes habrían de ser capaces de interconectar a todos los sectores sociales comprometidos con la salud del territorio, y de crear un espacio de confianza en el que los actores intercambien conocimiento y establezcan sinergias para la acción.
SER-IAC, el capítulo Iberoamericano y del Caribe de la Sociedad de Restauración Ecológica (SER) nació en 2021 con la intención de cooperar en la consecución de todos estos retos, reforzando las redes activas en la región y poniéndolas en contacto con iniciativas internacionales, en busca de una mejor integración de las especificidades y capacidades iberoamericanas y caribeñas en las estrategias globales.
SER-IAC fue creada honrando el espíritu de SIACRE (la Sociedad Iberoamericana y del Caribe de Restauración Ecológica), a su vez resultante en 2013 de la fusión de REDLAND y RIACRE, redes que integraban a restauradores de Argentina, Chile, Costa Rica, Venezuela, Cuba, Bolivia, Perú, España, Brasil, Ecuador, México y Colombia. En estos primeros tres años de acción, su Junta Directiva ha estado ocupada en la creación de las infraestructuras organizativas necesarias para facilitar la incorporación de una sociedad de escala iberoamericana a una estructura colaborativa a escala global.
Dentro de las acciones orientadas a facilitar la comunicación entre socios y a facilitar el acceso a informaciones de interés para nuestra asociación, nos alegra presentar aquí el primer número del Boletín renovado de SER-IAC, continuación mejorada de los boletines de SIACRE. Esperamos que en esta nueva versión, que quiere mejorar la interacción entre los socios, ampliar su acceso a información de interés y llegar a un mayor número de lectores, nuestro boletín se constituya en una herramienta que ayude a nuestra comunidad a superar los retos que enfrentamos los restauradores ante este complejo escenario de cambio global.
Con los nuestros mejores deseos, desde la Junta Directiva de SER-IAC, les invitamos a participar en esta iniciativa.
Coppus, R. et al., Verchot, L. (2019). What is out there? A typology of land restoration projects in Latin America and the Caribbean. Environmental Research Communications, 1(4), 041004
Coppus, R. et al., Verchot, L. (2019). What is out there? A typology of land restoration projects in Latin America and the Caribbean. Environmental Research Communications, 1(4), 041004
Galli et al. (2023). EU-27 ecological footprint was primarily driven by food consumption and exceeded regional biocapacity from 2004 to 2014. Nature Food, 4(9), 810-822.
Hernández-Blanco et al. (2020). Future scenarios for the value of ecosystem services in Latin America and the Caribbean to 2050. Current Research in Environmental Sustainability, 2, 100008.
Zhong et al. (2024). Global spillover effects of the European Green Deal and plausible mitigation options. Nature Sustainability, 1-11.
https://www.euronews.com/my-europe/2023/08/31/the-eus-deforestation-law-was-cheered-here-brazilian-experts-and-farmers-are-skeptical
https://clmeplus.org/app/uploads/2021/02/ResAPLAC_SP.pdf
https://www.dropbox.com/scl/fi/xtuuqf0mzuir7pvdvargg/IPV2024-Resumen-Medios-1.pdf?rlkey=owg4t6pqyyb3xm1bna7r4mm6d&e=1&st=7srgl3kx&dl=0

